Mindfulness compasión audio

Arrancamos un nuevo año. ¡Feliz 2019 para tod@s! Y me gustaría empezarlo con una meditación guiada para practicar la compasión, un regalo interior que todos deberíamos hacernos. Este es, quizás, uno de los ejercicios de sala que más impacto genera entre mis alumnas y alumnos. ¿Alguna vez has puesto tu mano sobre el corazón y te has dicho a ti mismo: sé feliz, que te vaya bien, que tengas salud y paz? No nos han enseñado a querernos. Así que lo que vamos a entrenar a lo largo de estos veinte minutos es la amabilidad con uno mismo, la conexión con nuestro amor interno.

 

Quienes acudís a nuestro Espacio Mindfulness ya habéis comprobado que entrenamos dos componentes básicos. Por un lado, la atención centrada en el ahora, ser conscientes de aquello que sucede en el momento presente. Por otro, la actitud con la que abordamos nuestras experiencias: curiosidad, apertura y aceptación. Este segundo aspecto es el que entronca directamente con la compasión. En la práctica Mindulness todo lo que emprendemos y probamos para facilitar el cambio lo hacemos creando sentimientos de calidez, tolerancia y comprensión hacia uno mismo. Eso es la compasión.

No se trata de lástima o pena (que resultan emociones negativas), tampoco indulgencia o búsqueda de excusas. Supone un deseo genuino de salud y bienestar hacia uno mismo y hacia los demás. Nada que ver con el egoísmo o con la debilidad. La compasión no está reñida con la asertividad, sino que es un modo de trabajar con nuestra mente para evitar sentimientos dañinos como la culpa, la hostilidad o la envidia.

Relajación confiada

Está comprobado que las personas autocompasivas afrontan mejor las dificultades de la vida, ya que se estimula el mismo sistema de relajación confiada que se activa en las relaciones seguras que experimentan los niños con sus padres a edades muy tempranas. Esta meditación de sala, que parte de un momento de tranquilidad, en el que ponemos nuestro foco en la respiración, nos sintoniza con nuestros procesos internos. Nos disponemos para estar plenamente presentes, observándonos con aceptación y respecto, sin críticas ni juicios.

El psiquiatra Richard Davidson ha comprobado que las técnicas de meditación compasiva potencian “la bondad, entendida como el deseo de felicidad para los otros, y la compasión o el deseo de aliviar el sufrimiento de los demás”. Este investigador sostiene que podemos sacar provecho de nuestra plasticidad cerebral para potenciar la empatía, la felicidad e, incluso, para combatir la depresión.

Si os interesa todo lo que tiene que ver con Mindfulness, os animo a que os acerquéis por nuestro espacio. En nada, comenzamos un nuevo Curso de Iniciación al Mindfulness en 8 semanas. Ya sabéis, sesiones de dos horas presenciales en Pamplona y un grupo máximo de 12 personas. Y si ya tienes algunos conocimientos, pero te apetece seguir formándote, todavía nos queda alguna plaza libre en nuestro Curso de Desarrollo Personal (anual por trimestres de mañana).

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